Alrededor de los 8 a 10 meses muchos bebés empiezan a llorar cuando mamá o papá se alejan. No es un capricho ni que lo hayas “malacostumbrado”: es una etapa normal del desarrollo.
Tu bebé ya entiende que eres una persona distinta a él, pero todavía no comprende que vas a volver. Suele ser más intensa entre los 10 y 18 meses y va disminuyendo hacia los 3 años.
Cómo acompañarlo
- Despídete siempre; no te vayas a escondidas.
- Crea un ritual corto de despedida y cúmplelo.
- Practica separaciones cortas con personas de confianza.
- Un objeto de apego (peluche, mantita) puede ayudarle.
- Valida lo que siente: “Sé que te pone triste que me vaya, vuelvo después de tu siesta”.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. Si tienes dudas sobre la salud de tu hijo, consulta con tu pediatra.



